En la búsqueda de una vida digna Indicadores de la Región Ozama
Infografía estadística «En la búsqueda de una vida digna»: indicadores de la Región Ozama a partir de La Cuenca del Ozama: Al Borde del Riesgo (2014) — pobreza por barrio, déficit habitacional cuantitativo, 10,758 viviendas irrecuperables y 86.86% de viviendas en riesgo medio o alto.
Más allá de ver los números en absoluto en torno a la cantidad de vivienda, resulta importante también observar el tipo de material con que son construidas, al menos en tres de sus principales componentes: techo, pared y piso.
A groso modo se registra una pequeña mejoría en la calidad de los materiales de construcción en las viviendas entre un censo y otro.

En el caso del Distrito Nacional 93 de cada 100 viviendas poseen paredes de concreto o block, mientras que sólo 6 de cada 100 están construidas de madera. Estas cifras son un poco menor en la C3 en donde 88 de cada 100 viviendas tienen paredes de concreto o block y aún persisten 10 de cada 100 con paredes de madera.
Materiales de techo y piso
En los materiales para piso y techo también se verifica una mejoría en cuanto a los más resistentes. En el caso de materiales para techo aún predomina el uso del zinc, sobre todo en las zonas rurales en donde 79 de cada 100 viviendas están construidas con este material, mientras que unas 20 de cada 100 poseen otro tipo de materiales como concreto, asbesto cemento, cana, yagua u otros. En el caso del concreto aumentó de 31 de cada 100 en 2002 a 42 de cada 100 en 2010 destacándose que ya en las zonas urbanas más de la mitad de las viviendas poseen este tipo de material. Este fenómeno pudiera estar relacionado a la preferencia, dado la frecuencia de huracanes en esta zona.

En cuanto al piso es claro el predominio del cemento por sobre los demás tipos de materiales. Este tipo de material está presente en unas 65 de cada 100 viviendas en el último censo, seguido del granito, mármol o cerámica con 17 de cada 100 viviendas y mosaico con 13 de cada 100. Los pisos de tierra y madera cada vez son menos, aunque prevalecen aún en las zonas rurales como el segundo en importancia.

En el Distrito Nacional a 2010 alrededor de 71 de cada 100 viviendas estaba construida con techo de concreto y 28 de cada 100 con techo de zinc, mientras que en la Circunscripción tres los techos de concreto son sólo la mitad, y la otra mitad corresponden a techo de zinc con alrededor de 49 de cada 100 viviendas. En lo que respecta a materiales de piso, en el Distrito Nacional alrededor de 43 de cada 100 corresponden a pisos de cemento, 27 de cada 100 mosaico y 21 de cada 100 de cerámica; mientras que en la C3 la existencia de pisos de cemento es mucho mayor que el promedio en el Distrito Completo, con 65 de cada 100, mientras que 22 de cada 100 corresponde a mosaico y 9 de cada 100 a cerámica.

Para el año 2010 el IX Censo Nacional de Población y Viviendas registró un aumento general de casi un 30% en el número de viviendas, en relación con el censo anterior del 2002, al pasar de 2,381,872 viviendas a 3,077,353 (una tasa de crecimiento de 2.91). Las viviendas ubicadas en las regiones urbanas aumentaron un 52.5% (una tasa de 5.08), mientras que las ubicadas en regiones rurales se redujeron en un 10% (una tasa de -1.67). Es decir, en 2010 las zonas urbanas del país sumaron 784,302 viviendas, mientras que las rurales redujeron 88,821 viviendas.
Al observar los datos desagregados por tipo de viviendas, un caso particularmente destacable es que en 2010, respecto a 2002, el censo registra un crecimiento del 100% en el número de apartamentos. En el caso de las zonas urbanas se han más que duplicado (116%) mientras que en la zonas rurales han bajado en más de una cuarta parte (25.9%). Por otro lado las casas independientes registraron un crecimiento mucho más moderado en casi 22% (43.3% en las zonas urbanas y -9.2% en las zonas rurales). Este fenómeno nos perfila un crecimiento hacia arriba de una magnitud nunca visto en RD, lo cual pudiera estar ligado a la participación del sector privado en las soluciones habitacionales.

En general para 2010 se observa que un 77.5% de las viviendas corresponden a casas independientes (en las zonas rurales representan más del 90% de viviendas, mientras que en las urbanas en 73%) y el 11% son apartamentos (en las zonas urbanas representan un 14% mientras que en las rurales sólo un 1.7%). El tercer orden lo ocupan las piezas de cuarterías o anexos con un 6.6% (8.1% en lo urbano y 2.5 en lo rural).
El Distrito Nacional registró en el CNPV 2010 un 56.4% de casas independientes, 20% menos que la media nacional, mientras que un 31.2% de apartamentos, 3 veces más que la media del país y un 8.4% de piezas en cuarterías. Dentro del D.N., la C1 es la que tiene mayor proporción de apartamentos con 54.3 por cada 100 viviendas y apenas 37.3 casas independientes por 100 viviendas. Tanto en la C2 como en la C3 el número de casas independientes es significativamente mayor con dos terceras partes en proporción al total de viviendas. En la C2 había 21.4 apartamentos por cada 100 viviendas y en la C3 alrededor de 14 por cada 100, casi 4 veces menos que en la C1. Dado que el renglón apartamento fue el que más creció, se puede colegir que la C1 es la de mayor crecimiento en soluciones habitacionales.

